Una frecuencia acuna un respirar, un latir, un poder sentir… dejado llevar por un mar en calma, siendo la isla de un océano, navega día tras día naufrago de un deseo del deseo de desear, su rostro en el lúgubre caparazón permanece oculto, protegido, sin rastro, tan solo el latir rojizo que engloba su mundo…..esperando el momento del resurgir de un futuro….

No hay comentarios:
Publicar un comentario